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JOSÉ ANTONIO OTERO

Una Vida entre Navajas y Aperos

por Revista Vamos a Gallos

Origen : http://www.avesdeexpo.com

 

"La Palizada" es el nombre del criadero de Huachipa, construido al costado de una quebrada, donde corren libremente las esbeltas figuras negras de caballos de paso y gallos navajeros. Todo parece conjugar: la antigua arquitectura de la vivienda, el inmenso y apacible campo, el sonido de las aves y del agua. Este es el medio donde el criador José Antonio Otero Cambana cultiva sus mas caras aficiones. Una estricta selección en los cruces que ha practicado le ha permitido fijar en sus gallos características como casta y tino. Con la misma vocación de maestro que tiene para con sus alumnos, el cultor del legado de nuestros antepasados nos concedió la siguiente entrevista: 

 

 

¿Qué significado encierra para usted la crianza? Tanto en gallos como en caballos, la crianza es una forma de resolver interioridades. Es algo muy personal, propio. Cada uno, cuando va desarrollando una cría, lo hace con toda su historia personal y con la del lugar que lo rodea. Uno tiene que convertirse en interprete de esa especie que es un legado. Representamos a nuestros muertos hasta que nos toca acompañarlos. Como decía Cesar Vallejo, "todo acto genial viene del pueblo y va hacia el".

  - Muchos criadores consideran que usted tiene un buen pie de cría ¿Cual es su base? Siempre hay que ser agradecidos. Como la parábola de los talentos, uno recibe y después hay que dar cuenta. Los antiguos criadores nos dejaron algo y eso lo hemos tomado.

  - En su caso ¿Que criadores? Hay gente que tengo que rendirle tributo en abstracto porque no la conocí. El "gordo" Carlos Gonzáles Byrne, por ejemplo, fue mi maestro en caballos y gallos. El que me enseño a montar y amansar caballos fue don Ricardo Soltero, un chalán de esa época que también era aficionado a los gallos de a pico. En cambio el "gordo" era aficionado a los gallos a navaja. Se me pego la costumbre del "gordo", quien era intimo amigo de un hermano de mi madre, llamado Armando Cambana. Como se sabe, Armando Cambana dono el gallo de plata a la Asociación de Criadores de Gallos de Pelea a Navaja del Perú. Desde el punto de vista del cariño a la cría del gallo, el origen de mi afición esta en el "gordo" Gonzáles y en mi tío. Toda mi vida me gustaron los gallos, pero estuve años sin la posibilidad de criarlos porque debía administrar siete granjas. Entonces, no podía tener gallos de pelea por razones sanitarias, hubiera sido una aberración tenerlos en una granja técnicamente bien llevada. Cuando comencé a criar en serio, aquí en Huachipa, lo hice con un pollón prieto que me regala Miguel Grimaldi cuando lo visite con mi familia en Chincha. Ese pollón era de la cría de José Luis Pérez, el papá era puro de Pérez y la mama era la gallina "Sensación" de Cañete, de lo mas graneado de la cría cañetana. Un día, cuando abrí la puerta del callejón donde lo criaba, para enseñárselo a unos amigos, el animal me salto para prenderse de un pollo que tenia en la mano. Mi hijo mayor, al ver eso, me dijo "Papi ese gallo es automático" y se quedo con ese nombre. Ese es uno de los pies de mi cría. Posteriormente Roberto Kuan, quien me ha enseñado mucho sobre preparación de gallos, me regalo una gallina hija de "Toño" con la gallina condoriqueña que venia de "Registradora" de Chinochico. La otra gallina que me presto se llamaba "Cutulita", hija del gallo "Barbón" de Chinochico con la gallina "Cuatro alas" de José L. Pérez. Después hice una etapa de imbridación y me salen unos gallos muy ardientes, con mucho coraje. Con ese pie hice un resaque y me salen gallos con aire, vehemencia, con todo, menos con tino. Apenas veían un gallo de lejos, comenzaban a patear y llegaban desarreglados, me los mandaban de cabeza. Un día me colmo la desesperación. El "gordo" Gonzáles, ya viejito, se quedo sin gallos en un campeonato y yo, con todo el cariño del mundo, le di mi mejor gallo, nieto de "Automático". Fue un gallo prieto que hizo un peleón, pero perdió. Si alguna vez no quise perder un gallo, fue esa vez, cuando le di a mi maestro. Allí vino la segunda etapa. Para sacar estos gallos parejos, prietos, lindos, arrumadores, con casta, pero sin tino, pasaron años, hasta que llego a mis manos, a través de Roberto Puga, un gallo con sangre de Fabrés. Lo introduje en mi cría y me los tranquiliza. Los baja de ardientes, pero les puso algo fundamental: la puntería. Mi reto de estos años ha sido no perder eso, tratar de fijarlo. A veces uno consigue las cosas por casualidad, lo que uno haga con eso, es lo principal. Hay gente que deja pasar oportunidades, otra que nunca las ha tenido y hay quienes siguen luchando para conseguirlas. 

 

 

Inicialmente, el cruce que tuve fue abierto. A mi línea resacada de los automáticos le puse Fabrés. Los que salieron se convirtieron en heterozigotas, era un cruce abierto. Entonces, ¿Como concentrar este nuevo individuo que salió de ese cruce? Como un cruce abierto disgrega, es cuestión de selección. Todo trabajo genético es selección. En la selección natural, los depredadores se comen a los enfermos, mas débiles. En la crianza hay que ser canallas en este aspecto. Uno de mis alumnos que trabaja como chalán en Estados Unidos dice que el problema de los caballos de paso allá es que salga lo que salga, gastan una fortuna en hacerlos crecer. Entre los criadores de caballos, quizás menos en los de los gallos, de repente convierten la cría del caballo en una entelequia. Se imaginan el caballo ideal, sacan cruce con la yegua ideal, les sale el potrillo ideal, pero al final cuando se dice ¿donde esta? No hay. Convierten esto en una creación de la mente y así todo es una maravilla. No existe gallo o caballo perfecto.

 

 

Usted trabaja solo con la consanguinidad. Así es. Hace años hice un cruce abierto con el de Fabrés. Después hice un trabajo genético para fijar. Ahora tienen casta y tino. ¿Que es lo que ahora pretendo? Que donde tengan la oportunidad de soltar la pata una sola vez, maten. En la primera deben matar. Otra cosa es cuando los dos están heridos, y ya no se pueden ofender, allí hay que aplaudir la casta.

  ¿Por que un tipo de gallo definido?
¿Por que no buscar otros cruces? En mi mente existe una gran lucha entre el gallo de los arbustos y el de piso que son los orientales, malayos. Los dos tienen conformaciones y tipos muy diferentes. El de piso es mas denso de carne con alas mas cortonas que no vuela, no tiene mucho aire, pero es mas duro, aguerrido porque allí no hay donde correr. 

 

El banquivoide es mas plumón, con mas alas, mas aire. Imaginemos que el de los arbustos le dice al otro: "Ven, pues, sube", lo reta porque es mas ardiente, mas careador. Y el otro le responde: "Si, bravucón, baja acá para que veas lo que te pasa". Este es el eterno reto. Hay muchas modalidades, pero los dos grandes tipos de pleito son el de arriba y el de abajo. Nuestro gallo tiene una mezcla de banquivoide con malayo, un sancochado. Genéticamente, lo que se ha conservado en las ultimas cinco generaciones, se ha conservado o lo que se ha perdido, se ha perdido. Lo que quiero decir es que el sexto antepasado puede ser un pato. Quiero decir que puede ser descendiente del banquiva en 25 mil generaciones, pero si no se han conservado esas características, ya no las tiene. Genéticamente, no existe un gen que no este en esas cinco generaciones, ya no va a estar jamás, a no ser que se traiga por otro cruce familiar.  

  ¿Usted cree que los gallos que ha logrado reúnen todas las características básicas? Mi opción ahora es selectiva. Los individuos no somos cien por ciento iguales. Hay mutaciones, no producto de cruces, si no de la magia de la naturaleza. Mi labor es ir seleccionando lo mejor. Algunos dirán que aburrido, mas bonito es cruzar, eso da resultados mas rápidos, pero poco duraderos. Para fijar características pueden pasar 20 o 30 años y para perderlas un año.

  Se mantendrá en ese sistema. En el caso de los gallos, de las aves en general, la consanguinidad no produce daños tan graves a corto plazo. En los mamíferos, llámese caballos, si pueden producirse degeneraciones. Por eso es recomendable usar el line-breeding. El line-breeding tiene dos caminos: el line-breeding y el close breeding que es el cruce cerrado. El trabajo genético va apoyado necesariamente con una cruel selección. En el cruce abierto también hay que ser selectivo porque disgrega. Cuando uno cruza dos animales de dos familias consanguíneas se logra un vigor híbrido o heterosis. El individuo que sale es mas vigoroso, pero genéticamente disgregador. Cuando le sacas cría no se reproduce a el mismo, sino un poco de mama, de su papá, nada estable. El pollo que se come en granja es híbrido, hijo de un gallo cornish, que es de origen cornish game de gallos de peleas, con una gallina white rock. El macho aporta su densidad de carne y la hembra su razonable postura, buen emplume, comercialmente viables. A ningún criador del mundo se le ocurriría guardar esos pollos para cría. Si yo agarro los puros y les pongo puros de otras líneas, logro una heterosis. Supuestamente esa primera generación seria de cancha, pero no para sacarle cría. Por eso, el gallo que uno ve en la cancha no es el mejor para sacarle cría porque puede ser producto de dos líneas buenas, pero el, como reproductor, disgrega. 

  ¿Usted cree que los criadores deben ir hacia la definición de un solo tipo de gallo? Para mi, esto es resolver interioridades. Cada uno debe hacer lo que le parezca. El gallero es muy sociable y forma parte del folklore. La crianza es mas conventual, mas solitaria, es una lucha consigo mismo. No digo que no me gusta ganar, pero eso es la "yapa" del asunto. Mi satisfacción esta en criar y prepararlos, aunque mal por falta de tiempo, pero lo hago.

 

 

¿Usted solo se encarga de la crianza? Nadie agarra un gallo acá, están sueltos hasta que son pollones y los encierro. Tengo algunos secretillos que me han enseñado algunos señores por ejemplo, me gusta topar un gallo con un pollón. Espero que cumpla un año y los topo porque es mas ligero que el gallo y despierta al gallo. Por otro lado, el gallo le da al pollo una sarandeada que lo dejara maltrecho y tiene un año para recuperarse. Mis gallos, y no es palanganeada, pegan muy duro. Tampoco topo con botainas porque me falsea la vista. Los topo al natural con las estacas cortadas, desde luego.

  Nunca le ha corrido un gallo. No me gusta decirlo. Yo no he tenido muchas líneas de gallos, por eso será. Mi tragedia seria que se corran porque tendría que matar a todos. Es que todos son parientes.

  ¿Vende sus gallos? Los cajeo. Viene alguien, se lleva dos o tres y los regresan vivos o muertos. Me pagan por usarlos. Me cuentan como jugaron. Me interesa saber de su casta.

  La casta es lo mas importante. La casta, eso de pelear a muerte, es el único elemento del gallo que no es natural. Lo otro, la rapidez, el aire, se encuentran en la naturaleza. La naturaleza da a los seres el instinto de conservación, pero ellos no se corren. Los mas famosos que lograron esto fueron los hindúes con los asiles que peleaban día y noche. Fueron el sumun de la casta.

 

 

Entre criar gallos y caballos ¿que prefiere? La crianza de gallos me ha servido mucho para la crianza de caballos. La genética en los gallos se prueba mas rápido que en los caballos. Hay mucha similitud.

  ¿Si tuviera que renunciar a uno de los dos? Hay que ser honesto. Si me pongo malo y comparo ambas crías, es como comparar Formula 1 con Chachi Car, sin desmerecer a la afición gallística. Todo en la vida es importante, hasta sembrar una plantita. Un formula 1 no es mejor que Chachi Car. Lo que cuenta es el tiempo, uno cuesta mucho mas dinero que el otro. Un inbreeding de gallos se hace en cinco años y en caballos demora 20 años. Si alguien me preguntaría ¿Que te llevarías a la Luna?, respondería: un gallo en un sputnik y un caballo en un transbordador espacial.

  ¿Cual es la esencia que usted rescata en ambas aficiones? Es lo mismo que rendir culto a tus muertos. Al "gordo" Gonzáles, a mi tío Armando, a don Ricardo Soltero. Decirles: ustedes tuvieron amor a esto y yo también. Y se los cederé a quien lo quiera.

 

 
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