Humberto Pedraglio nació en Lima en 1899 y Santiago su hermano en 1906. Ambos fueron criadores de gallos de la época antigua, 1920 a 1960.
Ambos eran a decir de los antiguos que los conocieron, gente muy educada, de mucha clase y respeto al prójimo. No separaban al rico del pobre. Tenían amistad tanto con uno como con el otro, en pocas palabras, eran dos caballeros de la época.
La cría de estos dos señores según lo poco que se sabe estaba basada principalmente en las crías de los también galleros de esa época, Antonio Camacho y Manuel Mendoza. Los señores Camacho y Mendoza tenían una cría muy pareja y funcional, a decir de los antiguos.
Según el libro escrito por Ricardo Pedraglio Flórez, se sabe que Humberto Pedraglio (su abuelo) empezaría a criar en 1919, a la edad de veinte años. Era todo un secreto que se hizo mito el origen real del producto que obtuvieron, pues casi nadie entro a su criadero y no mencionaban, más allá de uno que otro dato, respecto de los cruces que dieron origen a esos gallos parche blancos.
Humberto Pedraglio Oddone daba el nombre de “santa rositas” a los pollitos de su cría, pues según cuentan, efectivamente se parecían a esas aves (el nombre de santa rositas se debe a la comparación del color de sus pollitos con unas aves voladoras así denominadas en Perú, que se llaman así por su color negro con pecho blanco igual al hábito de Santa Rosa de Lima). Los pollitos eran seleccionados a los cinco días de nacidos y los que no salían de este tipo eran eliminados sin misericordia (este relato, así como otras características de selección usadas por estos señores criadores fueron extraídas del libro de Ricardo Pedraglio Flórez).
Era pues don Humberto muy drástico en la selección. Sus gallos eran conocidos por dos nombres: los “Pirichicos” y los “Señoriítos”. Contaba con un numero de entre treinta y cuarenta gallos e igual numero de gallinas.
Los machos eran cuerpo acorazonado, redondo, pluma apretada color dorado, pecho negro, cola cuarenta y cinco grados no muy larga, cabeza larga, cresta simple, se les cortaba machetotes. La textura de la piel de la cara era suave y tersa, con parches blancos de gran tamaño que incluso en algunos pasaba de lado a lado. Las patas eran de color azul acero o azul violeta, algunos incluso eran patas cortas. Las patas eran secas y cuadradas en algunos casos muy contados y escasos, el caminar muy peculiar, levantando las patas a la altura del pecho como marchando. El canto era corto, característico en ellos.
Las hembras eran ajisecas negras, machetonas, aunque también las había color trigo las cuales eran normalmente eliminadas.
Santiago, su hermano, criaba sus gallos en sitio distinto a Humberto y era muy amigo de Máximo Caycho. Según se sabe a Santiago le gustaba jugar sus gallos con “cierta frecuencia”, no así a Humberto a quien no le gustaba jugarlos.
Santiago trabajo según lo que se sabe con gallos denominados ingleses. Hacia diferentes cruces, obteniendo después de un tiempo blancos que cruzaba con un gallo Pedraglio (se entiende de Humberto), e iba fijando característicos a su gusto, eliminando los pollos que no tenían la característica de “santa rositas”. Además los seleccionaba por su canto, buscando el mas corto y agudo posible. Los que no estaban dentro de esta característica se eliminaban (según el libro escrito por Ricardo Pedraglio Flórez, ” Tratado sobre el Gallo de Combate”). Algunos de los ejemplares de los blancos y de los típicos Pedraglio de Humberto fueron obsequiados a Fernando Graña.
Se puede entender entonces que el método de cría y selección utilizado por los hermanos Pedraglio comenzando con los pollos de cinco días de nacidos, era por color y canto, pero, ¿y la función?, se supone que eran gallos de pelea. OJO, repito, estos datos han sido sacados del propio libro de Ricardo Pedraglio Flórez, no son inventos míos. Yo tenia conocimiento de esto por parte de antiguos criadores, mucho antes de que el libro se publicara, pero pongo como referencia el libro para evitar malas interpretaciones.
Decía que la selección en base a función no existió, solo se preocuparon por las formas y color, pero el tipo de pleito y casta no fueron características a seleccionar. Además, como también dice el libro, Humberto no jugaba sus gallos y Santiago los jugaba poco. Antiguos criadores aun recuerdan la poca hondura de esos animales (lean en este mismo portal la entrevista que Mario Tapia, Director de la revista Gente de Gallos de Nicaragua le hizo a Juan Manuel Rizzo Patrón, destacado caballista y gallero navajero peruano).
Fue entonces un error gravísimo no probar los animales en la cancha, ya que esta prueba de la mano con la selección por fenotipo "tal vez" habría dado un gallo competitivo.
Respecto al concepto de que el gallo Pedraglio es una raza peruana se debe analizar la fecha en que Humberto Pedraglio empezó a criar, aproximadamente 1919 y fallece en 1962, son cuarenta y tres años, pero se entiende que al menos diez o quince años antes de morir ya había fijado el tipo de “gallo Pedraglio”. ¿Se debe suponer entonces que en escasos veintiocho años logro construir una raza? Cualquier conocedor en genética y cualquiera no tan conocedor sabe que esto es imposible, aunque si podría llamárseles linaje.
Mi teoría propia y muy particular es que los señores Pedraglio lograron fijar esas características (inusuales algunas en gallos de pelea), incluyendo en las líneas de pelea mencionadas al principio un gallo de exposición tipo del Yokohama o alguno afín. Pienso que mi teoría no es tan descabellada si se observa por ejemplo la característica del parche, exageradamente grande, incluso de lado a lado que ninguna de las líneas navajeras, OEG o española que se menciona poseían.
¿Que raza de combate posee la característica de andar levantando las patas hasta el pecho a modo de marcha? Es esta característica sumada con la tersura de la piel y falta de hondura en el pleito las que me hacen pensar que hubo un aderezo que no era de combate y que ayudo a que tuvieran ese fenotipo definido en el poco tiempo que lo obtuvieron. Es mas, una cría que basada únicamente en la selección por las formas y color, y no en la función y el deseo de no participar en cancha, hacen que mi teoría no sea tan descabellada, aunque reconozco que pudiera estar equivocado, pues esto es teoría y de ello no tengo pruebas. Resulta extraño que un criador de gallos de pelea no los pelee, es una total incongruencia.
Por otro lado no creo que los cruces hallan originado en estos gallos nuevas características como las que detallé, esto no sucede así. Nuestro gallo navajero que es un menjunje de razas y líneas entre mezcladas entre si, no ha dado características tan claras y opuestas a cualquier otro gallo en el mundo a pesar de que son muchísimos mas años de cruce y selección los del navajero peruano. Repito que es mi punto de vista personal y no es mi deseo menospreciar la cría en mención, solo relatar los hechos tal como fueron, y dar mi teoría personal respecto de esa estirpe.
Por motivos de trabajo vivo en Chincha, provincia del Departamento de ICA, ubicada a 200 kms de Lima, y he tenido la suerte de conocer aquí en ICA y en Nazca aficionados antiguos que recuerdan jugadas en Lima donde participaron los mencionados gallos, y recuerdan claramente la fama que poco a poco hicieron de ser animales de poca casta.
Alguna vez llego Humberto Pedraglio a Nazca y jugo. El primer gallo con un leve piquete corrió y un amigo suyo de dicha localidad se lo pidió, y este después de mucho pensarlo se lo obsequio. El gallo fue curado y puesto en cría con gallinas criollas de todos los colores, incluso moras. El resultado fue una gama de pollos de distintos colores y tonos. De ahí salieron unos ajisecos a quienes se les puso de nombre los "Pinceles" por su belleza. Según cuentan, los tres machos ganaron libres, y cada uno fue puesto a reproducción. Los hijos salieron muy buenos peleadores y ganadores pero de esa línea siempre uno que otro se abría en la pelea. Era ya conocida la receta en esa zona de que a aquella línea de gallos había que ponerla con gallina criolla. Es pues este ejemplo, una característica mal entendida de la afición al gallo de pelea, el pedestal de cualquier cría de pelea es la casta y sin ella no hay cría que valga la pena.
Debo por otro lado mencionar que como en el Perú desgraciadamente casi no existen escritos que se refieran al gallo de pelea, que cuenten su historia real, orígenes, principales estirpes, etc., al existir información incorrecta en algún documento publicado, los que conocemos la historia de primera mano estamos en la obligación de contarla, no con el fin de corregir, sino de informar al lector, quien según sus experiencias y conocimientos propios sacara sus conclusiones.
En lo que a mi compete debo mencionar lo siguiente respecto a lo escrito en el libro de Ricardo Pedraglio Flórez:
Primero : la cría de mi abuelo Carlos Fernández-Stoll, no estuvo, ni esta (aun existe) formada por gallo Pedraglio alguno. Mi abuelo murió en el año de 1989 cuando yo tenia 20 años, por lo tanto es de entender que pude gozar de el e instruirme de sus conocimientos. Poseo su cuaderno de cría en el que no aparece absolutamente ningún gallo Pedraglio, tengo la prueba. Mas contundente aun era la opinión de mi abuelo respecto a dicha cría, la cual a decir de el no era para su gusto hermosa en fenotipo ni funcional en una cancha, todo lo contrario a las líneas que manejaba mi abuelo en esos años. Como ejemplo puedo mencionar la navaja de oro del año 1962 ganada por sus gallos en totalidad a nombre de Mariano Ramos Dammert, intimo amigo suyo
Debo explicar a modo de reseña que mi abuelo, Carlos Fernández-Stoll era ingeniero agrónomo de profesión, profesor de la Universidad Agraria la Molina, un hombre de clase media, que vivía de su sueldo de maestro y mantenía tres hijos estudiantes. No se podía dar el lujo de pagar frentes para competir en todos los campeonatos de esas épocas, solo en algunos, pero sus amistades conocedores de su cría, como era Mariano Ramos Dammert, participaban en algunas ocasiones con los gallos de Don Carlos, como le decían. Tampoco compró nunca gallo alguno, no lo necesitaba, cuando le agradaba algún gallo de un amigo lo pedía prestado y se lo daban. Debo decir que este es también mi caso.
Resulta pues ilógico pensar como se dice en el libro, que Mariano Ramos Dammert y Carlos Fernández-Stoll fueran donde Humberto Pedraglio a comprar un gallo cada uno. La historia fue mal contada a Ricardo Pedraglio Flórez. Mariano Ramos Dammert y Carlos Fernández-Stoll si fueron a Chaclacayo (lugar donde tenia animales Humberto y donde se los cuidaba el señor Braquerac), a comprar un gallo para Mariano Ramos Dammert quien pidió a mi abuelo, intimo amigo de el, que lo acompañara aunque ya sabia la opinión de este respecto a esos animales. Fue así que efectivamente que Mariano Ramos Dammert consiguió un gallo. Lo curioso según me contaba mi abuelo es que el gallo era patas celestes de otro tono a los de los Pedraglio, no tenia machete y el parche era ligeramente azul, el manto no era dorado, sino ajiseco. Debo mencionar que según lo contado por mi abuelo el gallo murió al año siguiente y no dio nada especial.
Segundo: “Los Gitanos”, según un escrito de Ricardo Salazar Koster mencionado por Ricardo Pedraglio Flórez, este cuenta una historia un tanto distorsionada de la historia real y a su vez contradice lo escrito en el libro respecto al gallo "Desprecio".
Efectivamente fue Chino Chico en busca del gordo Gonzáles como le decían sus amigos, y vio en su corral un gallo Pedraglio que le había dado Santiago Pedraglio a Gonzáles. Le contó el gordo Gonzáles a Jaime Fernández-Stoll y José Antonio Otero, quienes lo visitaron en el hospital cuando estuvo enfermo, que el gallito caminaba sobre la punta de los dedos y tenia mucho nervio. Estas características fueron a decir del gordo las que le gustaron a Chino Chico.
Debo mencionar que antiguamente se reconocía y apreciaba al gallo que caminaba sobre la punta de los dedos, y se le reconocía como descendiente de gallo chileno. Además, según cuenta Carlos Gonzáles el gallo era pata verde y parche amarillo (una vez mas con características distintas al típico Pedraglio). Chino Chico llevo una gallina negra grande y cabezona que a decir de Gonzáles parecía un gallinazo de lo fea que era. Chino Chico volvió al tiempo y ya habían nacido los pollos; Gonzáles le dijo “llévatelos”, a lo que Chico respondió: ”me llevo solo un par y mi gallina”. En la estación de carros a Cañete se encontró con Abraham Wong quien regresaba también para su casa. Ya en el carro Chino Chico le dijo: “como somos los galleros, llevamos y traemos, parecemos gitanos”. Ahí se origino el nombre.
De lo que le quedo Gonzáles le dio a Parodi quien con uno de estos, de nombre “Maestrito” gano la navaja de oro jugándolo de cinco años en Camacho.
Se dice en el relato de Ricardo Salazar Koster, en la web de Ricardo Pedraglio Flórez, que de "Los Gitanos" salió el "Desprecio", y en el libro dice que el Cholo López, criador de Mariano Ramos Dammert, le entrego a Chino Chico el gallo que había comprado Mariano cuando fue con Carlos Fernández-Stoll donde Humberto, ambas historias contradictorias entre si y a su vez erróneas.
Efectivamente, el gallo "Desprecio" nació de un gallo que Chino Chico conoció en el corral de Mariano Ramos Dammert un día que llego de visita y le llamo la atención el gallo en mención que era tipo ingles, de mucho temperamento, patas verdes, parche ligeramente amarillo, de color oro de 18 quilates como se le decía a ese color de gallos en esa época. El gallo era prestado a Mariano, no era de el, pero la confianza con su amigo le daba la potestad de prestarle el gallo a Chino Chico quien se lo había pedido.
Chino Chico le puso una gallina tipo malayo, alta, se podría decir varillona. De esta camada nace entre otros, un macho y dos pollas. El macho era alto, de pluma apretada, varillon como su madre, macheton y del color del padre. Chino Chico obsequia las dos hermanas de este pollo a Mariano Ramos Dammert. El pollo era bueno con mucho registro y aire, del color del padre. Chico le saco camada de pollo y en una ocasión llego Carlos Gonzáles a visitarlo y quería que le prestara un gallo para cría. Chico le ofreció el pollo en cuestión que ya tendría veinte meses. Cuenta Gonzáles que Chico debe haber notado su expresión de desagrado pues el pollo no le gusto, era mas bien feo aunque con mucho nervio decía. Pasado un tiempo, este gallo fue prestado por “Chico” para ser jugado en Camacho. El gallo jugo sensacionalmente y Chico se le acercó a Gonzáles y le dijo en su media lengua “ese gallo que tú desprecio”, ó algo muy parecido, de ahí fue de donde surgió el nombre de “Desprecio”. Poco tiempo después Chico obsequiaría el "Desprecio" a Mariano Ramos Dammert quien al cruzarlo con sus animales daría origen a los famosos gallos "Nazqueño", "Chalán", "Tuerto", etc.
Esta es pues la verdadera y única historia del gallo "Desprecio". Existen testigos presénciales de aquellas épocas como Jaime Fernández-Stoll, José Antonio Otero, Enrique Gonzáles Allen (hijo de Guillermo Gonzáles Byrne, hermano de Carlos Gonzáles Byrne, ”el gordo Gonzáles”), Roberto Palma Mendoza (yerno de Carlos Gonzáles), Guillermo Navarro Ghezi y Miguel y Alfredo Grimaldi Carrizales. Estas personas muy conocidas en el ambiente gallístico por su seriedad, son testigos. Cualquiera de ellos pueden refrendar lo dicho por mí en estas líneas.
Cuento además con el cuaderno de cría de Manuel Barrenechea que data de 1958 y en donde con su puño y letra ha escrito la relación de gallos con propietarios, árbol genealógico, características de pleito, color, donde jugo, hermanos, hijos, nietos, etc., además de un comentario personal respecto a cada gallo ahí registrado. Este documento histórico fue entregado por la viuda de Barrenechea a Fito Matellini quien me lo obsequio como algo muy especial meses antes de morir. En este cuaderno se pueden observar pedigríes de gallos famosos de esas épocas incluidos comentarios sobre los gallos Pedraglio, gallos de José Pérez, el "Desprecio”, "Los Perritos", gallos de Graña y otros más, confirmando lo que sostengo.
Tercero: Se afirma también que los gallos Pedraglio influyeron positivamente en el navajero peruano. Debo entonces una vez mas ser enérgico en afirmar sobretodo para los extranjeros y los nuevos aficionados que esta afirmación es equivocada.
El gallo navajero peruano competitivo y bien nacido tiene sus bases en gallos tipo ingles, y las fusiones de otras razas y linajes ya conocidas por todos, formando un gallo mas criollo. A su vez este criollo y mas próximo a estos años se ha cruzado con americanos, asiles y chilenos. Todas estas mezclas hechas con sabiduría algunas, conocimiento otras, y con talento algunas pocas (como es el caso de Carlos Ríos Soto), han sido hechas por distintos criadores a través de la historia, pero no, lamentablemente, y es mi opinión personal, con la aportación de los gallos de los señores Pedraglio. Haciendo entonces un análisis histórico de las diferentes estirpes gallísticas hasta nuestros días puedo llegar a la conclusión de que el fenotipo y genotipo de nuestros gallos actuales, salvo mínimas excepciones (tres o cuatro), no descienden de los gallos Pedraglio.
Si se lee el libro de Ricardo Pedraglio Flórez podrá apreciarse en las propias palabras de el, que existió una selección de gallo basada única y exclusivamente en el tipo, esto es las formas, mas no en la función, es decir la cancha. Cualquier criador con un poco de experiencia sabe que el arma hace al gallo, así como también selecciona la casta de la estirpe a probar. Si en este caso no existió la prueba y selección en función, pues deben esperarse los resultados ya expuestos.
El famoso turco Elías Kaik, jugador de gallos (compraba), y luego criador, decía refiriéndose a los gallos Pedraglio: ”los gallos de Santiagüito son bien buenos para cruce, contra mas te alejas, mejor te bota”. Esta expresión en alguien que mas que nada era un jugador de gallos nos da una seña del concepto “inconsciente” respecto de la calidad de una cría. Esta claro que no entendía que lo que realmente sucedía con la calidad de los animales era que conforme se diluía y alejaba la influencia de dicha cría, pues la calidad mejoraba, y no al revés.
Ricardo Salazar Koster era intimo amigo de Santiago Pedraglio, y un enamorado, según cuentan de la belleza según él de esos animales. En una ocasión, y siendo socio de Roberto Sparks Miroquesada, muy conocido criador Limeño, saco un par de gallos, el "Pituco" y el "Dollar", hijos de un gallo de Don Fernando Graña descendiente de un gallo Pedraglio. Uno de ellos, el "Dollar", jugo y gano libre dos veces, y el otro nunca jugo.
Resulta que el "Pituco" fue incluido en la cría de los amigos Ricardo y Roberto, incluso hubo un hijo del mismo gallo que se llamo “El Duque” que fue sacado por Agustín Lancho Román de Nazca. Don Agustín luego de sacarle cría jugo al "Duque" y cuenta el Ing. Luis Felipe Silva que este gallo jugando en un principio bien, al sentir la puñalada (fueron varias superficiales), se desinflo como un globo. En el careo se hizo el muerto y enterró. Le tocaron campana y al ser revisado grande fue la sorpresa al ver que tenia unos tiros sin mayor importancia. Esa misma actitud, mas otras que observaron los socios Ricardo y Roberto de los descendientes de los gallos "Pituco" y "Dollar", originaron la decisión de eliminar dicha cría.
A propósito de Ricardo Salazar Koster, a quien sus amigos le llamaban “Caballo Loco”, me viene una anécdota contada a mi por el Ing. Luis Felipe Silva, a quien a su vez se la contara el propio Ricardo Salazar Koster. Resulta que se encontraba Santiago Pedraglio en una reunión de amigos cuando llego Ricardo Salazar Koster. Santiago dijo en broma: ”pacatan, pacatan, pacatan, llego caballo loco”. A lo que Ricardo contesto también en broma: ”calla la boca, gallo gallina de un solo parche”, refiriéndose a que producto de un eczema en un lado del rostro, Santiago Pedraglio se untaba una crema color blanco y Salazar haría el símil con un parche blanco de los gallos y la soltería de Santiago. Esta respuesta fue suficiente para que Santiago diera por terminada la amistad y nunca mas se dirigieran la palabra.
Cuarto: aparece también en la pagina web de Ricardo Pedraglio Flórez, en un articulo sobre el Origen del Gallo Cañetano, una referencia al gallo "Tongolele", el cual deriva su nombre de una bailarina de esa época. Ese gallo era de Alfredo Grimaldi "Serrano" (mi suegro), quien se lo vendió a José Luis Pérez, junto con otros cuatro gallos (uno de ellos el "Nazi", muy famoso en una jugada), porque se iba a casar y necesitaba dinero para comprar su juego de dormitorio, el cual mi suegra todavía conserva.
El "Tongolele" era nieto del "Divino Calvo" del Chino Asan de Pisco, con una gallina de mi suegro. Resulta que José Luis Pérez le compro esos gallos, incluyendo el "Tongolele", pero a contradicción del relato en la pagina web, no resulto un buen gallo en pelea. Solo topo bien una vez a decir de Carlos Ríos, cuando se le topo contra su propio hermano que también iba en el lote vendido a José Luis Pérez. Es pues erróneo lo que ahí se cuenta de que el "Tongolele" jugo varias veces. El gallo nunca jugo, se le saco cría y dio solo buenos, nada mas. Nunca, repito, nunca piso una cancha, no así su hermano que si jugo y perdió.
En ese mismo articulo se afirma que el gran gallo "El Perdigón" era hijo del "Tongolele". Debo decir que no fue así, ya que "El Perdigón" era hijo del "Perrito Prieto" de José Luis Pérez con un gallina media sangre de Fabres, también de José Luis Pérez. No tenia mechón blanco en la cabeza como dice el articulo, sino mas bien unas plumas blancas en el lomo. Fidel Barrantes, antiguo criador Cañetano quien aun vive en Cañete fue quien le puso el nombre "Tongolele" al gallo.
Humberto Pedraglio Oddone moriría en 1962, quedando sus crías en manos de su hermano Santiago y Fito Matellini, quien me contara a mi personalmente que tan pronto como le fueron ofrecidos los animales se deshizo de ellos al ser contrarios estos a su concepto de gallo competitivo y de fondo. La cría de Fito Matellini nunca tuvo un Pedraglio en sus sangres, es mas, ni siquiera cuando muere Graña se quedo con algo de el, solo escogió lo que según el me contó, estaba limpio de esas líneas. Esto que cuento lo puede corroborar mi gran amigo Marco Matellini, hijo de Fito y continuador de su cría hasta el día de hoy.
En cuanto a la cría de Santiago se sabe que una peste casi termino con ellos a inicios de los sesenta, quedando solo un gallo y cinco gallinas las cuales fueron entregadas a Máximo Caycho, muy amigo de Santiago, escudero y acérrimo admirador de los gallos Pedraglio, un buen hombre gran amigo, muy aficionado, pero sin mayor peso en la gallística. Fue conocido por criar y defender los gallos de sus amigos Pedraglio, mas no tuvo un aporte significativo en la gallística.
Caycho, según cuenta Ricardo Pedraglio Flórez en su libro, recupero en salud los animales, los reprodujo, y al tiempo se los entregaría nuevamente a Santiago quien muere en 1976, y sus animales son entregados a sus sobrinos nietos Ricardo Pedraglio Flórez y Humberto Morales Bermúdez Pedraglio.
En la actualidad estos gallos son conservados por Ricardo Pedraglio Flórez, Humberto Morales Bermúdez y Sven Ericcson Correa, de los cuales solo los juega mestizados con criollos peruanos y con infusiones de asil Humberto Morales Bermúdez Pedraglio.
El anterior ha sido el relato de la historia del gallo Pedraglio según yo la conozco. No pretendo corregir ni convencer a nadie, solo transmitir una historia real trasladada a mi por mi familia, quienes si estuvieron presentes en esas épocas, así como amigos criadores que también conocieron de lo que cuento.
Las acotaciones hechas por mi, ante los escritos del libro de Ricardo Pedraglio Flórez, no son mas que eso, acotaciones respecto a una historia contada a mi entender en forma sesgada y no necesariamente veraz. Es mi deber como familiar directo de uno de los personajes y las crías de este que menciona (crías que a propósito conservo y manejo en la actualidad), exponer la historia real, que es la que yo conozco. Existen otras inexactitudes que a mi no me competen aclarar, como dije, no es culpa del que escribe, pues puede estar mal informado, es culpa del que conociendo la verdad de los hechos no escribe ni hace nada por trasladarlos.
El Perú es un país con gran historia gallística y es realmente un crimen que no exista casi nada escrito, teniendo aun personajes que formaron la historia del gallo navajero o que estuvieron presentes con los personajes que lo formaron. Es entonces responsabilidad propia y no ajena que la historia casi no se conozca.
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