Fue ingeniero agrónomo, excelente agricultor, co-propietario con su hermano señor don Antonio Graña E. de la renombrada hacienda "Huando", donde se criaron toros de lidia, caballos de paso peruano y gallos de pelea de navaja, y se cultivo algodón así como naranjas de mesa sin pepa de gran calidad. La hacienda "Huando" fue un modelo de perfección en todo sentido.
Fernando Graña E., aficionado de mucha prestancia y señorío así como de muy buen gusto en todo, trato siempre de hacer lo mejor que pudo tanto en su trabajo como en sus aficiones.
Se le podría calificar de perfeccionista y es gracias a hombres como el, que las naciones y aficiones desarrollan con éxito. Desgraciadamente dejo este mundo prematuramente, a causa de un fatal accidente que le segó la vida instantáneamente, un 30 de diciembre de 1982.
Fue criador y jugador de gallos de pelea a navaja prácticamente toda su vida, evolucionando constantemente con la inteligencia que lo caracterizaba. Crió sus gallos en "Huando" la mayor parte de su vida, donde tenia su galpón comparable a los mejores imaginables con una excelente infraestructura, que albergaba mas o menos unas 1,500 aves constantemente.
A partir de 1968, debido a la Reforma Agraria que se produjo en el Perú, fue despojado de su hacienda, la que hoy en día no es ni sombra de lo que fue. En estas circunstancias se redujo a una pequeña huerta que la denomino "Recoveco", donde siguió criando únicamente caballos de paso peruano y sus gallos de pelea a navaja "ajisecos dorados", hasta el final de sus días, sin perder nunca el animo, con la entereza y señorío que lo caracterizaba, a pesar de la terrible adversidad que sufrió.
Fernando Graña E. siempre tuvo constante en mente que lo llevo a alcanzar progresivamente el tipo y estilo de gallo de pelea de navaja, en especial "ajiseco dorados" que el deseaba, llegando a lograr al final de su vida bastante uniformidad en los mismos en todo sentido.
Para ello utilizo principalmente las crías de gallos de los señores Humberto y Santiago Pedraglio O., Benjamín y Bernardino Ayllón, Manuel Wong (Chino Chico) y Enrique Flores (Los Tigres), y los "Masters H.R. McIntosh" que importo de los Estados Unidos de Norteamérica, estirpe que se caracterizaron muy especialmente por la violencia y el buen registro en el pleito de sus ejemplares, que constituyo un factor común en las citadas estirpes. Así mismo empleo algo de los ejemplares que le envió Carlos Fabrés (la "39 Azul", la "Gata", "Airoso" y "Príncipe"). Igualmente uso algunas de las mejores líneas de gallos criollos que existían en el país.
Con todos estos antecedentes a través de mas de 50 años de crianza, con mucha dedicación, esmero e inteligencia, forjo su estirpe de gallos de pelea de navaja, en especial "ajiseco dorados", que lo llevo a tener muchas satisfacciones y éxito, con ella.
Los gallos de Fernando Graña E. eran en su mayoría "ajisecos dorados", pata azul, apretados de plumas, de buenas alas y cola, esta en un ángulo aproximado de 40 grados, de una conformación parecida al Old English Game, pero menos enhiestos, algunos de creta simple y otros de cresta triple, forma de cabeza intermedia entre bankivoide y oriental, cuyas sangres evidentemente corren en su estirpe, de un pleito caracterizado por ser de medio vuelo, violentos y de buen registro, de un peso promedio aproximado de 10 1/2 libras, algunos de cara manchada y ojos oscuros, como a el le gustaba.
Entre sus gallos y gallinas de muy buena estirpe que logro formas, cabe recordar la gran calidad de los siguiente ejemplares en los gallos: "Semillero", "Zorro", "Privilegio", "El Gato", "Caballo", "Camello", "Cuatro Ajos", "Expreso", "Chopin", "Medianoche", "Tigre", y en las gallinas: "Chiriposa", "Mariscala", "Camella", "La Corazón", "Aceituna" y "La Privilegio", entre otros ejemplares de muy buena calidad.
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